ASG en la industria manufacturera: implicaciones y oportunidades estratégicas para la sostenibilidad

Por: Alicia Moreno, Directora de Estrategia ASG de KPMG México

Las empresas en México enfrentan crecientes exigencias para reportar su desempeño ambiental, social y de gobierno corporativo (ASG) conforme a las Normas de Información Financiera (NIF). Para cumplir con esta disposiciones, deben recopilar, preparar y divulgar su información en las notas a los estados financieros conforme a las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS) A-1: Marco conceptual de las Normas de Información de Sostenibilidad y B-1: Indicadores básicos de sostenibilidad (IBSO).

Por su parte, las emisoras y participantes del mercado de valores deben reportar bajo los criterios de las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS, por sus siglas en inglés), específicamente las normas S1 (relacionadas con sostenibilidad) y S2 (clima), emitidas por el Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad (ISSB, por sus siglas en inglés). El objetivo principal es que las organizaciones divulguen información relevante sobre riesgos y oportunidades en materia de sostenibilidad y cambio climático, respaldando así la toma de decisiones de los usuarios de informes financieros.

Estos reportes impactan directamente en la planeación estratégica y presupuestaria, ya que las compañías deben considerar la incorporación de talento con competencias en temas ASG, o bien, fortalecer las capacidades de los equipos ya existentes para atender las nuevas normativas. Asimismo, es indispensable implementar sistemas de gestión de información que aseguren procesos de recopilación claros, consistentes y auditables. De esta forma, será posible identificar riesgos que afecten flujos de efectivo, el acceso a financiamiento o el costo del capital, en torno a decisiones más informadas y alineadas con los objetivos de sostenibilidad de la organización.

Las normas son aplicables en todos los sectores, incluyendo el de manufactura y maquila, los cuales resultan particularmente impactados por iniciativas globales y regionales, ya que diversos países y organismos emiten regulaciones ASG que inciden directamente en las cadenas de valor donde participan industrias nacionales. Por ejemplo, en la Unión Europea, el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés), la Directiva sobre Debida Diligencia Empresarial en Sostenibilidad (CSDDD), la Directiva sobre Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) y el Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR) tienen implicaciones significativas para las operaciones y exportaciones de empresas de manufactura en México.

La manufactura y maquila en el país han avanzado de forma constante en la adopción de criterios ASG, integrándolos en sus operaciones y estrategias de negocio, mientras enfrentan una presión creciente para abordar temas clave de sostenibilidad, como seguridad alimentaria, abastecimiento ético, seguridad y salud del consumidor, así como la preservación de recursos naturales.

En este contexto, el mercado demanda cada vez más transparencia sobre el origen de los productos, mientras los gobiernos nacionales e internacionales impulsan normativas más rigurosas. Algunas de las tendencias y prácticas más aplicadas en la industria son: 

  • Impulsar la economía circular

Los residuos plásticos, electrónicos y orgánicos representan un desafío crítico para la industria, que debe invertir en el rediseño, reciclaje y nuevos modelos de extensión de vida útil y reaprovechamiento de materiales.

  • Redefinir las cadenas de suministro 

El sector busca robustecer la responsabilidad social y ambiental a lo largo del abastecimiento, promoviendo una transición justa y poniendo a las personas en el centro de las decisiones para alcanzar una economía resiliente y baja en carbono.

  • Acelerar la transformación digital

La adopción de soluciones tecnológicas, como códigos de barras inteligentes, está revolucionando la gestión y comunicación de información sobre los productos. Esto permite integrar datos clave (fechas de caducidad, credenciales de sostenibilidad, números de lote y niveles de participación del consumidor) para mejorar la transparencia, fortalecer la trazabilidad y optimizar las operaciones.

  • Fomentar la colaboración

Las empresas abordan cada vez más los diferentes desafíos de sostenibilidad, como el uso de materiales sostenibles, la prevención y gestión de riesgos e impactos en los derechos humanos, la lucha contra la deforestación, la promoción de estilos de vida seguros y saludables, además de fortalecer estrategias de mitigación, adaptación y resiliencia frente al cambio climático.

Estas tendencias reflejan que las compañías han avanzado en la integración de criterios ASG en sus operaciones, comunicando sus compromisos y resultados, así como las perspectivas futuras para gestionar riesgos, aprovechar oportunidades y alcanzar sus metas de sostenibilidad. Además, facilitan el cumplimiento de estándares ASG, fortalecen la confianza del consumidor y optimizan la toma de decisiones en toda la cadena de valor.

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